Proceso de Restauración
Recuperarse es volver a construir
En Sendas Nuevas entendemos la recuperación como un proceso. Un proceso que requiere tiempo, acompañamiento, voluntad y disposición para cambiar.
Cada caso es diferente
Por eso, el recorrido de cada mujer se valora y acompaña de manera individual.

Cuatro etapas para construir una nueva senda
El proceso de restauración contempla cuatro etapas. No son simplemente pasos que deben cumplirse. Cada una responde a un momento diferente del camino y prepara a la mujer para el siguiente. Una vida no cambia de un día para otro.
Cuando una mujer decide comenzar un proceso de recuperación, no se trata solamente de dejar atrás un consumo. También comienza un camino para reconocer lo que ha vivido, comprender sus patrones, construir nuevas formas de relacionarse consigo misma y con los demás, y volver a imaginar su vida.


Adaptación
Aprender una nueva rutina
Los primeros tres meses están dedicados principalmente a la adaptación.
La mujer comienza a familiarizarse con la rutina, las normas y la dinámica de Sendas Nuevas.
Es un primer momento para aprender a convivir con una estructura diferente y comenzar a establecer nuevas rutinas.
La adaptación es importante porque antes de profundizar en otros aspectos de la vida, es necesario aprender a vivir dentro de un nuevo entorno.


Reconocimiento
Empezar a mirar aquello que necesita cambiar
Una vez superado el período inicial de adaptación, comienza un trabajo más profundo sobre los propios patrones.
La mujer empieza a reconocerse. A identificar comportamientos y reacciones. A trabajar sobre la manera en que enfrenta una crítica, maneja la frustración y responde ante determinadas situaciones.
Es un momento de aceptación y reconocimiento.
No se trata solamente de saber que algo debe cambiar, sino de comenzar a comprender qué está ocurriendo y asumir la posibilidad de transformarlo.


Interiorización
Comprender la propia historia para poder avanzar
En esta etapa la mirada se vuelve más profunda. La mujer comienza a explorar sus antecedentes y su historia de vida.
No para quedarse atrapada en el pasado. Sino para comprenderlo.
Mirar lo vivido puede ayudar a reconocer experiencias, patrones y circunstancias que necesitan ser comprendidos y transformados para poder avanzar.
Es un momento de mayor conocimiento de sí misma. De preguntarse quién ha sido, qué ha vivido y qué quiere hacer diferente con su vida.


Reinserción
Volver a construir una vida hacia adelante
La recuperación también necesita mirar hacia el futuro. En esta etapa comienza la construcción de un proyecto de vida en diferentes dimensiones:
-
Personal.
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Familiar.
-
Social.
Se establecen metas a corto, mediano y largo plazo.
La incorporación al entorno exterior ocurre progresivamente, preparando a la mujer para retomar su relación con la familia, la sociedad y los diferentes espacios que harán parte de su nueva vida.
La intención es que pueda avanzar hacia un desprendimiento progresivo del proceso y comenzar a recorrer su propia senda.

Un proceso que también transforma a la familia
La recuperación no termina en la mujer.
La familia también necesita prepararse para los cambios que trae el proceso.
Durante el acompañamiento, los familiares reciben orientación y participan en espacios destinados a comprender la problemática y prepararse para el regreso de la mujer.
Porque volver a casa no significa simplemente regresar al lugar de donde se partió.
También significa aprender a relacionarse de una manera diferente.

No existen dos historias iguales.
Cada mujer tiene su propio proceso
Por eso Sendas Nuevas no presenta la recuperación como una fórmula idéntica para todas las mujeres.
El proceso comienza con una entrevista en la que se conoce la situación particular de la mujer y su familia. A partir de allí, cada caso es valorado individualmente. La entrevista no tiene costo y no implica compromiso de ingreso.
Cuando la distancia lo requiere, la entrevista puede realizarse virtualmente.

Espacio exclusivo para mujeres
Un entorno para acompañar el proceso
El proceso de restauración se desarrolla en un espacio exclusivamente para mujeres, ubicado en un entorno campestre en las afueras de Villavicencio.
La naturaleza y el aislamiento del entorno cotidiano forman parte de la experiencia de Sendas Nuevas.
Hay espacios para la convivencia, la formación, la oración, el estudio, el deporte y las actividades al aire libre.
El lugar también cuenta con acompañamiento permanente y condiciones de seguridad destinadas al cuidado de las mujeres durante su proceso.

Amor. Respeto. Dignidad. Fe.
La fe como parte de la restauración
En Sendas Nuevas, la fe ocupa un lugar importante dentro del proceso.
La oración y el contacto con Dios hacen parte de la manera en que la Fundación entiende la sanación interior y la restauración de la vida.
Por eso, junto al trabajo sobre hábitos, patrones, relaciones y proyecto de vida, existe también un espacio para la dimensión espiritual.

El proceso tiene cuatro etapas
¿Cuánto dura el proceso?
El proceso contempla cuatro etapas y su duración depende de la evolución y las características de cada caso.
La primera etapa comprende los tres meses iniciales de adaptación. Las etapas posteriores se desarrollan progresivamente hasta llegar a la reinserción.
El proceso busca que la mujer pueda avanzar hacia una vida independiente y su reintegración con su familia y su entorno.